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Entrenadores
Asociación de Baloncesto Colegial - 22 de Abril de 2009
Son los máximos responsables de la marcha de sus equipos. Su influencia en los jugadores puede ser tan alta que deberán cuidar una serie de aspectos que a continuación se detallan.

Obligaciones del entrenador al comienzo de temporada

Cumplir con las directrices establecidas en el Reglamento de Funcionamiento del Club, así como los objetivos en él establecidos para el equipo y trasmitírselas a los jugadores y al resto del entorno del equipo.

Reunir a los padres informándoles, de acuerdo con lo establecido en el Reglamento de Funcionamiento, de todo aquello relevante para la marcha del equipo, en particular: asistencia a entrenamientos y partidos, nivel de exigencia, comportamiento, etc..

Plantear claramente los objetivos que se persiguen para asegurar la colaboración de todos en alcanzarlos. (Esta reunión podrá sustituirse por una reunión de los responsables del Club).

Conocer las directrices, criterios disciplinarios y filosofía del colegio al que pertenece y proponerse el seguirlas sin fisuras.

Planificar la temporada de su equipo, siguiendo como referencia para ello la planificación que haya elaborado la dirección técnica de su club.

Preguntar al coordinador aquello de lo que no se le haya informado y que considere importante para la marcha de su equipo.

Planificar para cada temporada actividades de grupo con su equipo que fomenten la cohesión de los miembros.

Procurarse una formación continua en su labor de entrenador y comportarse sabedor de la gran responsabilidad que tiene para la formación de sus jugadores en su papel de entrenador.

Elaborar un listado de teléfonos con todos lo jugadores y entregar una copia a cada jugadora al comienzo del año, explicando cual es el procedimiento a seguir en caso de ausencia o a la hora de hacer llegar una comunicación a todos los miembros del equipo (cadena, otros).

Indumentaria

En los entrenamientos. Los entrenadores llevarán ropa deportiva y no entrenarán con el abrigo puesto, ni guantes, gorros/as, gafas del sol...

En los partidos. Los entrenadores irán con ropa de calle. No se usarán gorros/as ni gafas de sol.

Durante el entrenamiento

Es de vital importancia para la formación de los chavales ser exigentes a la hora de respetar la hora de inicio de los entrenamientos. Por ello, cuidaremos que los entrenamientos se inicien a la hora programada, aunque algún jugador se retrase.

La calidad del entrenamiento va a depender de forma directa del grado de concentración que los integrantes del equipo sean capaces de alcanzar. Para exigir, se tiene que exigir el mismo antes. Por ello evitaremos distracciones de todo tipo, como son tener el teléfono móvil, charlar con gente ajena al equipo, estar apoyados o sentados, etc.

El entrenador acudirá al entrenamiento con el trabajo a desarrollar planificado, teniendo en cuenta el número de jugadores de que dispone en cada entrenamiento.

Deberá tener en cuenta que el entrenamiento es el baremo de méritos, fijado en el Reglamento de Funcionamiento, a la hora del reparto de los minutos de juego entre los jugadores en los partidos. Es por ello por lo que el jugador tiene en cada entrenamiento una ocasión extraordinaria de demandar con su presencia y buen hacer más minutos de juego y así habrá que hacérselo ver. Bajo esta premisa, deberemos entender que más que castigar la falta de asistencia o de trabajo en el entrenamiento, lo que se pretenderá será premiar la participación en el mismo. En cualquier caso, será el entrenador el responsable único de determinar como premiar la asistencia y aprovechamiento de los entrenamientos y de repartir los minutos de juego de su equipo.

Durante el entrenamiento el entrenador deberá estar pendiente del buen desarrollo del mismo y de hacer lo mejor posible su trabajo, cualquier otra actividad o atención a personas ajenas al entrenamiento será realizada o atendida al finalizar el entrenamiento o en otro momento si el entrenador entiende no es el adecuado.

Los entrenadores deberán adiestrar a los jugadores para que se acostumbren a beber antes del inicio del entreno y para que eviten pérdidas de tiempo y distracciones inútiles para el buen desarrollo de la actividad durante el desarrollo del mismo, cuando acudan a beber.

Después del entrenamiento

El entrenamiento deberá terminar a la hora fijada, pues a muchos chicos los vienen a recoger y el retrasarse puede generar trastornos.

El entrenamiento termina con un correcto estiramiento en los equipos que así esté estipulado, atendiendo a la edad de los jugadores.

Al finalizar el entrenamiento será un buen momento para que el entrenador, caso de que así lo considere o se lo hayan solicitado, atienda a padres y jugadores o fije una fecha con ellos para hacerlo.

Antes de los partidos

Con equipos de minibasket, será recomendable elaborar una convocatoria en la que se informe sobre la hora y dirección de juego, así como la hora a la que se queda.

Se recomienda a los entrenadores que convoquen a sus jugadores al menos 45 minutos antes de la celebración del partido en el campo de juego. A los equipos Cadetes y Juniors se les recomienda que estén una hora antes del inicio del encuentro. Esto implica quedar normalmente entre una hora y cuarto y una hora y media antes del partido cuando se juegue de visitante, siempre en función del lugar del encuentro. El motivo de quedar con tanta antelación se justifica en que los equipos necesitan al menos media hora para el calentamiento, además de un tiempo prudencial para prepararse para el mismo. Además, quedando con tiempo, tendremos mayor seguridad de llegar al partido a pesar de que pueda acontecer cualquier contratiempo que nos retrase.

El entrenador exigirá a sus jugadores que avisen de posibles retrasos sobre la hora fijada en la convocatoria. Al jugador que no avise se le esperará un tiempo prudencial suficiente para evitar que el equipo llegue tarde (puede estar en torno a 10 minutos, dependiendo de el tiempo de antelación con el que se haya quedado).

Si un jugador no ha avisado de su retraso y llega al partido cuando las fichas de juego han sido entregadas al árbitro y éste ha rellenado el acta, no podrá jugar ya que la normativa de la federación impide modificar el acta para incluir a nuevos jugadores. Distinto es si el jugador avisa de su retraso y el entrenador se lo comunica al árbitro, en cuyo caso y a criterio de éste, podría incluirse al jugador posteriormente en acta.

Cuando jueguen como locales, darán la bienvenida al equipo visitante, indicándoles cual es su banquillo, donde están los vestuarios y dándoles balones adecuados para calentar.

Se asegurarán antes del inicio del partido de que no hay ninguna persona ajena al equipo en la zona de banquillos local y visitante.

Estas dos últimas funciones podrán ser ejercidas por el delegado de campo, de estar presente en el terreno de juego con la antelación necesaria.

Durante los partidos

El partido empieza con el calentamiento previo y acaba con el estiramiento final, en los equipos en los que se contemple la necesidad de éste tras el partido. Durante este período el entrenador exigirá (y se exigirá) que los integrantes del equipo estén en todo momento concentrados en su trabajo, evitando interacciones externas al equipo que puedan afectar a su concentración.

El entrenador velará que su equipo actúe como tal, instruyendo a los jugadores de banquillo para que muestren una actitud adecuada, estando bien sentados, animando a los compañeros, concentrados en el partido, escuchando las instrucciones del entrenador y, en definitiva, colaborando en la medida de lo posible. No pasará por alto el que no se cumplan estas premisas.

Sólo los entrenadores podrán dirigirse a los árbitros durante el partido. Al hacerlo, le mostrarán el respeto que se merecen.

Intervendrán si algún jugador protesta al árbitro, tomando las medidas oportunas. Se recomienda sentar, (siempre que el reglamento lo permita) durante el tiempo que el entrenador considere oportuno, a un jugador que haya participado en una situación conflictiva o de falta de respeto al árbitro.

Instruirá a los jugadores para que levanten la mano cuando una falta les sea señalizada como reconocimiento de la infracción y a la autoridad del árbitro.

Comunicarán al coordinador del club o delegado de campo para que intervengan en cualquier incidente que esté ocurriendo durante el partido en el que no se esté tratando con el respeto que se merece a algún integrante del equipo contrario.

Al acabar los partidos

Acabado el partido, serán los primeros en saludar a lo miembros del cuerpo técnico contrario y a los árbitros y anotadores del encuentro. Indicarán a sus jugadores que también lo hagan con los jugadores del equipo contrario.

Recomendarán a sus jugadores el ducharse una vez finalizado el encuentro si las instalaciones de juego así lo permiten. Si juegan como locales, deberán comunicar la posibilidad de usar los vestuarios al equipo rival para ducharse.

Como norma, serán los entrenadores los últimos en abandonar el campo de juego, una vez comprobado que todo está correcto.

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